PREGUNTAS AL POETA Y ESCRITOR
EVERARDO RENDÓN
Por: Óscar Jairo González,
Para periódico El Mundo.
1.
¿PODRÍA DECIRNOS CÓMO SE DA EN
USTED LA INICIAL VOCACIÓN O DECISIÓN DE HACERSE ESCRITOR? ¿QUÉ CIRCUNSTANCIAS
EN SU SENSIBILIDAD O FORMACIÓN LE LLEVARON A ELLO?
E.R.C. Ahora casi no recuerdo específicamente, pero todo
tuvo que ver con el momento mágico de aprender a leer y a escribir, a partir de
allí todo cuanto pedazo de papel caía en mis manos lo leía con una gustosa
avidez…. A los doce años hice mi primer intento de poema, el cual leí a mis
padres y hermanos, quienes asentían sin comprender mucho mi alegría por la
buena nueva que les estaba entregando. Ese papelito permaneció doblado y ajado
en mis bolsillos durante muchos días.
2.
¿CÓMO HACE PARA RELACIONAR O
COMBINAR LA POESÍA Y LA PROSA EN SUS OBRAS Y EN QUÉ CONTRIBUYEN UNA Y OTRA AL
CONSTRUCTO DE LAS MISMAS?
E.R.C. La poesía es la síntesis, el súmmum, en ella cabe el
mundo como en las diecisiete sílabas de un haikú, en las cuales encontramos la
madeja para recorrer y desandar nuestros mundos con su infinidad de laberintos.
Puede ser ese mismo hilo el que me rescata de un diálogo prosaico, para
ubicarme nuevamente en el indispensable verso. De esta situación surge esa
simbiosis entre prosa y poesía como comunicación vital para hallar ese delicado
punto G, ese límite perturbador de cada género.
3.
¿CUÁLES SON LAS TÉCNICAS PARA
REALIZAR SU ESCRITURA DE LA POESÍA Y EL RELATO? ¿CÓMO LAS PONE EN
FUNCIONAMIENTO?
E.R.C. Aparte de las
técnicas literarias que conocemos, las lecturas de siempre y el constante
trabajo mental de campo, no hay nada sobrenatural; aunque sí debo admitirlo,
antes de ponerme a teclear un poema o un cuento soy presa de una obsesión por
ese tema, por algunas imágenes, tomo notas, atrapo palabras, frases y hasta
párrafos de comienzo. Luego, cuando llega el momento me siento y escribo todo
de un tirón, le saco todo el jugo a la fruta, y después viene el verdadero
trabajo del escritor: corregir y corregir, cambiar situaciones, enriquecer
otras, pesar cada palabra, crear atmósferas y darle vida a personajes.
4.
¿TIENE USTED UNA ORIENTANCIÓN O
UNA TENDENCIA EN SU POESÍA Y RELATOS A MOSTRAR LA RELACIÓN EN SU EXPERIENCIA DE
UN TRAYECTO REALIZADO DESDE SÍ MISMO Y POR QUÉ?
E.R.C. Todo lo que escribimos tiene que ver de una u otra
forma con nuestras vivencias, nuestras realidades, pero también los imaginarios
que nos sostienen. No quiere decir esto que para yo escribir sobre un crimen
tenga que convertirme en criminal, pero sí debo profundizar en la sicología de
ese asesino, violador, torturador –según el caso–, en todos aquellos resortes
que se mueven alrededor de su abyección. Uno construye ficciones sobre la
realidad y sobre ésta eleva cometas de ficción.
5.
EN SU DESEO DE FORMACIÓN
LITERARIA: ¿QUÉ TANTO INCIDIÓ O NO EL NADAÍSMO Y QUÉ OBSERVACIÓN HACE SOBRE ELLOS Y POR QUÉ?
E.R.C. Creo que no fue en vano todo lo que este movimiento,
al mando de Gonzalo Arango, hizo al despertar al país de ese letargo en que
tenían sumida la poesía y las artes. Para mí fue importante saborear ciertas
construcciones literarias irreverentes y nombrar de una manera distinta las
cosas, saber que un grupo de jóvenes iba de ciudad en ciudad reclamando un
sitio para su poesía, fue alentador, pero en nuestro país nada escapa al lastre
arribista o mesiánico, y las letras no fueron la excepción. Al fin nos quedó el
poeta Jaime Jaramillo, algún libro de Amílkar U, y unas prosas de Gonzalo.
6.
¿DE DÓNDE PROVIENEN LOS NOMBRES
QUE DA A SUS LIBROS, POR DECIR: “LA CIUDAD SONÁMBULA”, “MEMORIAS DE LA SANGRE”
O “DOMINGO DE SUEÑO ROTO”; CÓMO LOS
ENCUENTRA; QUÉ SENTIDO, QUÉ NECESIDAD TIENEN PARA USTED Y POR QUÉ?
E.R.C. En muchas ocasiones el maestro Manuel Mejía Vallejo
nos habló de la importancia de saber titular, saber nombrar un libro, una obra,
y ese nombre aparte de ser atractivo para los posibles lectores, debe llevar
una carga simbólica que represente su temática y las obsesiones que plasmamos
en él. Así, por ejemplo, mi primer libro, que publicó la Biblioteca Pública
Piloto de Medellín, lo titulé “La ciudad sonámbula” y esto fue una elección
tramada por el inconsciente, después me di cuenta que fue una manera de
rendirle homenaje a mis padres con mi primer libro de poesía, pero veamos: mi
padre es un campesino que padece sonambulismo y allá en la finca, en las noches
se levantaba dormido y realizaba un acto perturbador: tomaba su machete y lo
afilaba y entonces estaba en ese frágil límite de la realidad y el sueño; mi
madre me advirtió que no se le podía despertar bruscamente, había que dejarlo
en silencio, que regresara el machete a su vaina y se metiera nuevamente a la
cama. Alguna vez, siendo yo un niño, lo vi sucumbir ante la belleza, cuando una
noche se levantó, abrió la puerta principal de la casa campestre y salió hacia
el jardín que había frente a la chambrana del corredor, al momento entró
apresurado y cayó sin sentido, boca abajo, yo llamé a mi madre muy asustado,
luego ella le dio a oler alcohol y cuando volvió en sí señaló hacia afuera
diciendo que en la oscuridad del jardín había una mujer muy hermosa cogiendo
flores en el San Joaquín. Toda esta carga surrealista y simbólica me serviría,
entonces, para representar el mundo citadino a cuyo laberinto acababa de
entrar. De alguna manera fue un exorcismo.
7.
EN LOS TEMAS QUE TRATA EN SUS
OBRAS LITERARIAS: ¿ESTOS OBEDECEN A UNA POSTURA EXISTENCIAL, IRÓNICA, NIHILISTA
O ESTOICA?
E.R.C. Creo que el existencialismo es primero el terreno
fértil donde germinan y se arraigan posturas nihilistas o estoicas; de todas
maneras los que transitamos por los caminos de la creación guerreamos con unos
monstruos a quienes, a veces, azotamos y luego les damos de comer en la mano;
las buenas obras perduran en el claro-oscuro de la poesía, como la flor de una
vela en el centro de las tinieblas.
8.
10. HAY EN SUS RELATOS, UNA
BÚSQUEDA MUY LÚCIDA Y CRÍTICA POR MOSTRARLE Y “EXPONER”, UNA RELACIÓN ENTRE LA
VIDA RURAL Y LA URBANA, CÓMO SE DA Y POR QUÉ, SU SIMBIOSIS O SINCRETISMO?
E.R.C. Lo que trato de hacer con mi escritura es mostrar a
un ser humano puro, desnudo de todos sus esplendores y derrotas, para buscar en
él todas sus fortalezas míticas y poder entregar las albricias de sus
ficciones. Creo que el hombre pueblerino tiene las mismas esperanzas y los
mismos temores que el hombre de la ciudad o el del campo, y en esa medida hay
que narrarlo.
9.
CADA POETA Y ESCRITOR, BUSCA UN
LECTOR, DESEA TENER UN LECTOR: ¿ESCRIBE PARA UN LECTOR DETERMINADO, CONCRETO?
E.R.C. Todos los que escribimos y publicamos queremos que
nos lean, pues de lo contrario haríamos diarios íntimos. No pienso en un lector
determinado, más bien creo en unas azarosas coincidencias del tiempo y el
espacio y de unos personajes que se encuentran de pronto caminando juntos por
un sendero insospechado. Creo que podría encontrarme con cualquier lector.
10.
¿QUÉ ESCRITOR (A) HA SIDO
DECISIVO EN LA FORMACIÓN DE SU ESCRITURA? ¿Y POR QUÉ? ¿QUÉ HA EXTRAÍDO, CÓMO SE
HA LIBERADO DE ÉL (LLA)?
E.R.C. Un escritor es la suma de muchas lecturas, de muchas
obsesiones y, por supuesto, hay autores capitales que influyen poderosamente,
en mi caso Rulfo, del cual tuve que liberarme con un cuento que hice utilizando
sus mismas técnicas, sus atmósferas, sus personajes vivos y muertos, la tensión
de sus tiempos y su poesía.
Uno de los primeros cuentos cuya lectura me impactó fue La Venganza, del maestro Manuel Mejía
Vallejo, a quien muchos años después conocería en el Taller de Escritores de la
Biblioteca Pública Piloto de Medellín. Pero tampoco puedo olvidar a Faulkner,
es imposible no sucumbir ante su ingeniería narrativa, la desnudez sicológica y
emocional de sus personajes. El misterioso encanto de Kafka. La precisión alucinada
de Edgar Allan Poe. Tendríamos que citar a muchos otros como Horacio Quiroga,
Antón Chejov, Conrad, Sábato, los autores del Boom Latinoamericano. Y en poesía
creo que tenemos una deuda grande con poetas como: César Vallejo, Pablo Neruda,
Jorge Luis Borges, Huidobro, para no mencionar sino algunos de los nuestros; en
fin, creo que los de mi generación tenemos mucho que ver con todos ellos.
11.
¿QUÉ TRASCENDENCIA Y PROYECCIÓN
LE CONCEDE USTED A LOS TALLERES LITERARIOS, EN LA FORMACIÓN DE UN ESCRITOR?
E.R.C. Me parece que sí son importantes en la medida en que
los talleristas sepan asimilar y no se fanaticen por esta o aquella escritura,
o por aquellas lecturas preferidas por quien coordina el taller. Creo que si
hay una sana evaluación del texto del otro, se pueden corregir tendencias
perniciosas o falsas posturas que a veces abordan los jóvenes talleristas;
Quede muy claro que un taller no te puede dar talento, solo llegas allí para
descubrir ese talento y pulirlo.
12.
¿PARA QUÉ ESCRIBE? ¿EXORCISMO,
LIBERACIÓN O CONDENACIÓN?
E.R.C. La escritura me libera de las infamias cotidianas,
por medio de este exorcismo equilibro la balanza donde se pesan los jardines y
la ruindad.
13.
¿QUÉ PAPEL E IMPORTANCIA LE
CONCEDE AL ANÁLISIS Y A LA CRÍTICA LITERARIA EN SU FORMACIÓN? ¿Y POR QUÉ?
E.R.C. Es muy importante que en toda disciplina haya
críticos honestos y analistas objetivos, y recurro a estos adjetivos para no
caer en mutuos elogios, sino más bien en evaluaciones enriquecedoras, tanto
para el autor, como para los lectores en este caso.
14.
YA SE HA DICHO QUE UN ESCRITOR
DEBE LEER, PARA TENER UNOS ELEMENTOS QUE LE PERMITAN DESARROLLAR SU FORMACIÓN:
¿QUÉ LEE, PARA QUÉ LEE USTED?
E.R.C. A mí me corresponde leer mucho por mi trabajo, donde
en ocasiones me toca indigestarme con algunos ladrillos, pero luego recompenso
con leer y releer a buenos poetas (lo único que releo es poesía), en general
leo de todo con preferencia por los cuentos, la novela y el ensayo.
15.
¿CÓMO OBSERVA O NO, SU OBRA
POÉTICA Y LITERARIA EN RELACIÓN CON EL PANORAMA COLOMBIANO ACTUAL DE LA
LITERATURA?
E.R.C. Algún lugar tendrá, y si no, de todas formas yo trato
de ir bien vestido y bien peinado a la ceremonia poética.
17.
¿QUÉ FASCINACIÓN TIENEN PARA
USTED Y CÓMO INTERVIENEN O NO SU ESCRITURA, OTRAS ESTÉTICAS? ¿CUÁL, CUÁLES Y
POR QUÉ, EN QUÉ DIMENSIÓN, EN QUÉ SENTIDO?
E.R.C. La plástica, sin duda, y la buena música ejercen una
indescriptible fascinación; hay luces y sombras y colores dispuestos como para
un sueño con pesadilla incluida, como también hay sonidos poderosos que parecen
trasportarnos al comienzo o al fin del universo.
18.
¿CÓMO SE DA Y DESDE DÓNDE LAS
RELACIONES ENTRE LITERATURA Y POLÍTICA, EN SU OBRA Y SI POR EL CONTRARIO ÉSTA
NO EXISTE NI LE ES NECESARIA Y ESENCIAL?
E.R.C. Yo hago literatura con mis personajes o con mis poemas, no política, de todas
formas somos seres cruzados de una o de otra manera por estos fenómenos
sociales y la obra puede tener una carga tácita de protesta o de contrariedad
con el Estado o sus gobernantes, y el hecho de ser ácrata o no también es una
decisión con dimensiones políticas.
19.
¿EN QUÉ ORDEN O CAOS LE DA PODER
A SUS SENTIDOS PARA PERCIBIR LA REALIDAD Y EXTRAER DE ELLA LOS ELEMENTOS QUE
NECESITA PARA SUS RELATOS?
E.R.C. Escribir es como comerse las manzanas que recogió el
sonámbulo en el huerto de su noche. Y todo eso lleva implícito un orden y un caos
y en el sabor y el olor de esas manzanas está la semilla de la historia. Las
imágenes que nos impone la realidad se encuentran con nuestras visiones y con
todo aquello que queremos que ocurra, entonces de esa mezcla surgen los
relatos.
20.
¿CÓMO Y DESDE DÓNDE INVOLUCRAN
EN SU OBRA LAS DIMENSIONES DE LA NATURALEZA, LAS SENSACIONES DEL INCONSCIENTE
Y EL CARÁCTER O INCLINACIÓN HACIA UN
EROTISMO VELADO O NO?
E.R.C. Hay dos
aspectos que poco a poco he ido descubriendo en mi obra, como son lo poético y
lo erótico, sin proponérmelo cada que releo algo mío, con el ánimo de
mejorarlo, me voy dando cuenta de muchas coincidencias, que no son tal, sino
que obedecen a las leyes del inconsciente. Somos animales eróticos y en toda
relación buscamos acercamientos o semejanzas con nuestro diario íntimo, con ese
querer fundirse en el otro por una eternidad, pues aunque Sartre dijo que el
infierno es el otro, también sabemos que sin ese otro es incompleto el paraíso.
La sabiduría, entonces, sería encontrar ese punto de equilibrio.
21. ¿PODRÍA DECIRNOS CÓMO
TRANSCURE UNA NOCHE EN SU VIDA Y CÓMO REALIZA ESTE TRAYECTO HACIA SU OBRA, CÓMO
LA MUEVE Y LA LLENA, LA EXPANDE O CIERRA?
E.R.C. Cuando más joven la noche me sedujo con sus puñales y
la sonrisa horizontal y vertical de sus prostitutas, los atracadores y sus
anzuelos humanos, el alcohol; ahora es un refugio para meterme en las letras y
cruzar sus laberintos, hundirme en el sueño de la buena poesía. En la noche
suceden muchas ideas de las cuales tomo nota en una agenda para luego
desarrollarlas. A veces, cuando estoy en algún proyecto inmediato trabajo
preferiblemente en las madrugadas.
22.
¿PARA USTED, QUÉ SON LAS
PALABRAS, QUÉ HALLA O NO EN ELLAS Y CÓMO SE COMUNICA ENTRE ELLAS Y CÓMO LAS
ATRAE E IMANTA DE SENTIDO O NO?
E.R.C. La palabra es nuestra principal herramienta para
tender puentes hacia el otro, la comunicación surge oral o escrita con toda su
carga imaginaria y los signos cruzados por la palabra. De la mano de las
imágenes ella nos descubre mundos nuevos cuando avanzamos por senderos poéticos
descifrando la otredad frente al espejo. A veces las acaricio, las palpo o las
estrujo, las pervierto, las maldigo por no encontrar en ellas aquellos mundos
que sueño, sin embargo, tengo la certidumbre que sin las palabras el mundo
sería aún más miserable y nuestra orfandad sería infinita.
23.
EN TODO LECTOR, O EN LA MAYORÍA
DE LOS LECTORES, SE VA HACIENO CONSCIENTE O INCONSCIENTEMENTE UNA BIBLIOTECA:
¿CÓMO ES SU BIBLIOTECA O CONSIDERA QUE ELLA NO LE ES NECESARIA EN Y A SU VIDA?
E.R.C. Desde los primeros años de bachillerato comencé una
biblioteca física, sin embargo después prestaba o regalaba esos libros que ya
había leído, muchos de los prestados jamás los devolvieron, pero a mí no me
importaba eso, pues siempre he creído que el libro es el objeto más prodigioso
que podemos compartir. Hoy en día poseo
pocos libros, pues debo agregar que mis mejores lecturas las he realizado en
libros prestados de bibliotecas públicas. Y en la actualidad, con la Internet,
tenemos noticias de cualquier libro al instante. Debo advertir que solo leo en
pantalla aquello que es obligatorio por mi trabajo, pues me deleito con el
libro físico, palpo su textura, su carátula, sus solapas; acaricio y huelo sus
páginas como si fueran la ropa interior de la mujer amada, me recreo en su
magia, me transporto a la maravilla de otros mundos y entonces sueño que soy
inmortal.
Gracias
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